viernes, 23 de enero de 2009

La crisis sacude a las tecnológicas: Microsoft despedirá a 5.000 empleados

En el último trimestre, las ganancias de la compañía cayeron un 11%. Los beneficios de Nokia, en tanto, se desplomaron un 66%. Y Sony anunció que prevé sus primeras pérdidas operativas en 14 años.

"La crisis económica masiva no perdona a nadie en la industria electrónica". El buen resumen de la situación fue hecho hoy por el director ejecutivo de Sony, Howard Stringer, apenas uno de las tres grandes tecnológicas que hoy dieron nuevas malas noticias.

Microsoft, el gigante del software, reveló que en el último trimestre su beneficio neto se redujo un 11% con respecto al período anterior. Y anunció nada menos que 5.000 despidos para el próximo año y medio, aunque los primeros 1.400 se harán efectivos hoy mismo.

Los recortes obedecen a "la perspectiva de un mayor deterioro de las condiciones económicas globales" y afectarán a puestos en investigación y diseño, marketing,
ventas, finanzas, legales, recursos humanos, e Internet.

Sony, en tanto, informó que prevé terminar el presente ejercicio fiscal, que termina el 31 de marzo, con sus primeras pérdidas operativas en 14 años. El rojo previsto es de 2.900 millones de dólares (nada más que en octubre, la compañía esperaba cerrar el ejercicio con una ganancia cercana a esa cifra).

Aunque no dio información puntual, Stringer advirtió que la empresa debe renovarse por completo porque tiene gastos fijos demasiado altos y una cadena de producción demasiado lenta. Según medios japoneses, la compañía planea el cierre de dos fábricas de televisores en el país y el despido de más de 2.000 trabajadores. En diciembre, ya había anunciado la eliminación de 16.000 puestos de trabajo dentro y fuera de Japón.

A las malas de Sony y Microsoft, se sumó Nokia. El gigante finlandés de teléfonos celulares anunció hoy un amplio programa de ahorro tras informar que el beneficio neto de la empresa cayó un 66%, de 2.300 a 748 millones de dólares, en el último trimestre de 2008 frente al mismo periodo del año anterior. Nokia prevé que este año los fabricantes de celulares venderán un diez por ciento menos que en 2008; hasta hace pocas semanas, proyectaba un contracción de sólo el cinco por ciento.

jueves, 22 de enero de 2009

Más saludable que Jobs

Apple reportó una ganancia neta por mil 600 millones de dólares para el trimestre que concluyó el pasado 31 de diciembre, demostrando así que sus finanzas no enfrentan los mismos problemas de salud que su presidente y fundador Steve Jobs.

Los más de diez mil millones de dólares facturados entre octubre y diciembre de 2008 son prueba de la “buena” posición de la compañía en medio de una de las crisis económica más importante de los últimos tiempos, afirmó Peter Oppenheimer, director de finanzas de la compañía durante un webcast transmitido desde San Francisco.

En la presentación de los resultados del primer trimestre fiscal de 2009, la empresa anunció una facturación “récord en la historia de la compañía” al rebasar los diez mil millones de dólares, cifra seis puntos porcentuales superior a la reportada en el mismo periodo de 2008, cuando sumó nueve mil 600 millones de dólares.

Y aunque el crecimiento en porcentaje parece minúsculo, Oppenheimer dijo que “los resultados fueron mayores a los proyectados, gracias a las fuertes ventas de nuestros productos en diciembre”, el mes más activo para la industria por las ventas de fin de año.

Así, Apple reportó ganancias netas por mil 600 millones de dólares, dos por ciento más que las obtenidas en el mismo trimestre de 2007, tras colocar más de 22 millones de iPod, más de cuatro millones de computadoras y casi 4.5 millones de teléfonos celulares en todo el mundo.

Cifras que le permitieron presumir a Oppenheimer la posición “líder” en el mercado de reproductores multimedia, con más de 70 por ciento del mismo en países como Estados Unidos, Inglaterra y Australia. También se ufanó del éxito de su teléfono móvil, dispositivo que está en las manos de 13 millones de usuarios.

De acuerdo con el reporte entregado a la Comisión de Valores estadunidense (SEC, en inglés), las computadoras y reproductores se mantienen como las principales fuentes de ingresos de la californiana, al generar 68 por ciento, o seis mil 900 millones de dólares, de los diez mil millones que facturó Apple durante el trimestre.

Vía: exonline.com

martes, 20 de enero de 2009

Contra la crisis, más Europa

El año 2009 va a estar dominado por la crisis. Recordarlo una vez más no pretende convertir la preocupación por lo que nos espera en una actitud pesimista sin espacio para la esperanza. En realidad, gracias a las decisiones adoptadas en los meses precedentes, las cosas pueden empezar a mejorar pronto. El riesgo de colapso financiero se ha superado y ya están mejorando algunos indicadores en los mercados monetarios. Ahora toca confiar en que los planes de apoyo al sector bancario, los recortes de tipos de interés y las medidas de estímulo fiscal, junto con el descenso de los precios de la energía, de otras materias primas y de la inflación, ayuden a paliar gradualmente las consecuencias más agudas de la recesión. Pero no hay que hacerse ilusiones sobre la magnitud de la tarea que queda por delante: siendo realistas, cabe asumir que una catástrofe como ésta no podrá superarse completamente hasta que se ataquen sus raíces mediante un conjunto de reformas de calado. No sabemos a ciencia cierta cuándo alcanzaremos de nuevo la velocidad de crucero en el nivel de actividad económica, pero sí que el futuro va a estar condicionado por la forma en la que respondamos ante la crisis. De lo que hagamos a partir de ahora no sólo depende el cuándo, sino el cómo saldremos de ella.

En una perspectiva de medio plazo, sin embargo, no todo son interrogantes e incertidumbres. Si algo es seguro a estas alturas, es que lo que quedaba aún en pie de la herencia ideológica de Thatcher y Reagan -su desdén hacia los intentos de corregir los efectos indeseados del laissez faire, hacia la política en definitiva- se ha derrumbado. Se inicia ahora una época caracterizada por un papel más activo del sector público en la economía, y en particular por una regulación más abundante y extensa en el sistema financiero. Éste tendrá que ser más transparente; su supervisión, más rigurosa; la coordinación de los supervisores a través de las fronteras, más eficaz; la gestión del riesgo, más cuidadosa.

Pero, aunque el tratamiento más urgente de la crisis se ha centrado en los mercados financieros, los remedios tienen que abarcar una perspectiva más amplia: una cosa es corregir los errores cometidos en la regulación y supervisión del sistema financiero, y otra distinta, que eso sea suficiente para lograr la recuperación de la economía en condiciones sostenibles. Y ello, por varias razones. De un lado, la mayor presión regulatoria sobre los mercados y entidades financieras va a tener como consecuencia -al menos durante un tiempo- la disminución sustancial del grado de apalancamiento y una contribución más mitigada por su parte al crecimiento del PIB, cuyo potencial de cara al futuro es inferior ahora a la tendencia registrada en la última década. De otro, las políticas macroeconómicas de inspiración keynesiana son necesarias para sostener la demanda agregada, pero están sujetas a claras limitaciones en una perspectiva de medio plazo. La política monetaria está cerca de agotar su munición convencional y los bancos centrales saben que no deben repetir en el futuro la actitud relajada que mantuvieron ante la aparición de sucesivas burbujas. Además, la expansión monetaria, hoy tan necesaria, planteará riesgos inflacionistas si se prolonga en exceso. A su vez, las finanzas públicas están asumiendo sobre sus espaldas una carga adicional muy considerable, y en cuanto el estímulo fiscal deje de ser imprescindible para sostener la demanda, los gobiernos estarán obligados a desarrollar estrategias de consolidación y desendeudamiento que les coloque de nuevo en una posición sostenible.

A la vista de estas restricciones, la búsqueda de motores alternativos para impulsar el crecimiento futuro conduce hacia las políticas estructurales, que habrán de jugar un papel relevante como factor de dinamización y de mejora de los niveles de productividad. A la vez que se sostiene la demanda, hay que atender lo que sucede en el lado de la oferta. Algunas pistas señalan el potencial innovador de los sectores energéticos y medioambientales en la lucha contra el cambio climático; otras añaden la necesidad de reforzar políticas y estrategias horizontales: educación de calidad a todos los niveles, incremento de los gastos en I+D, financiación adecuada para nuevas iniciativas empresariales, mejora del entorno regulatorio para las pymes, mayor flexibilidad en el funcionamiento de los mercados de bienes, servicios y trabajo. En la mayoría de los casos, su eficacia aumentará si se concibe su diseño a escala europea, aunque no siempre se vean así las cosas desde la perspectiva de los Estados miembros de la Unión Europea, que a menudo creen que sus intereses se defienden mejor mediante iniciativas individuales que sobre la base de decisiones pensadas y coordinadas con sus colegas y con las instituciones europeas.

¿Qué va a suceder ahora en relación con algunas políticas estructurales claves a la hora de superar la crisis de manera sostenible? La crisis del gas ha puesto en evidencia una vez más la necesidad de avanzar hacia una política energética común. Las carencias de la red integrada de infraestructuras europeas de gas y electricidad piden a gritos una solución que, de un modo u otro, deberá ser financiada y desarrollada de manera coordinada a escala de la UE. A su vez, el atraso acumulado por la mayoría de los países europeos en materia de I+D puede convertirse en endémico -con las consecuencias previsibles en términos de pérdidas adicionales de competitividad- si no se aprovechan las economías de escala propias de los proyectos de dimensión comunitaria.

El voluminoso paquete de estímulo fiscal que se viene anunciando por parte de la nueva Administración americana va a traducirse, casi con seguridad, en la multiplicación de los recursos disponibles en apoyo de políticas similares al otro lado del Atlántico. Pero si Europa reacciona en orden disperso, habrá perdido otra vez la oportunidad de alcanzar un puesto entre los primeros en términos de competitividad y dinamismo económico, como ocurrió a partir de la segunda mitad de los años noventa. Además, la UE necesita profundizar en la construcción de un espacio económico integrado, en el que las libertades que conforman el mercado interior -libre circulación de personas, bienes, servicios y capitales- faciliten el trasvase de recursos humanos, financieros y tecnológicos desde sectores protegidos de la competencia hacia sectores competitivos, desde la vivienda hacia la industria y los servicios, desde actividades con bajo valor añadido hacia sectores de punta.

Pero la Unión Europea es ante todo un proyecto político en torno a un conjunto de valores, entre los cuales se incluye un modelo social avanzado. No puede tener como única divisa socioeconómica la mayor o menor intensidad regulatoria en determinados sectores o el funcionamiento eficaz de los mercados. Si se limita a eso, la idea europea será cada vez menos atractiva para unos votantes agobiados en estos momentos por sus expectativas de empleo o la sostenibilidad del modelo social. El mensaje europeo necesita compatibilizar flexibilidad y seguridad no sólo en el mercado de trabajo. La modernización de los sectores no financieros de la economía no puede ignorar las preocupaciones de quienes deben sufrir directamente los cambios y las demandas de quienes reclaman más recursos para hacerles frente con éxito. La economía europea debe ser abierta y competitiva, pero la liberalización y la flexibilización tienen que ir acompañadas de políticas que equipen a los ciudadanos para afrontar un entorno competitivo. Y esa combinación no existe hoy por hoy en el conjunto de políticas en manos de las instituciones europeas.

Los ciudadanos intuyen con más claridad que muchos de sus dirigentes que Europa tiene que jugar un papel mucho más activo en este terreno. No es cuestión de nuevos cambios en el Tratado. Ahora que estamos casi al final del proceso de ratificación del Tratado de Lisboa, hay que evitar caer de nuevo en oscuros debates institucionales. El activismo de Sarkozy -con sus luces y sus sombras de hiperprotagonismo e intergubernamentalidad- ha vuelto a despertar la atención hacia lo que Europa puede hacer actuando unida. Creo que hay razones más que suficientes para que la discusión sobre la proyección de la actual estrategia de Lisboa para el crecimiento y el empleo más allá del año 2010 se aborde desde esta perspectiva, ambiciosa pero necesaria. Porque lo que está en juego es nada más y nada menos que el futuro de cada uno de nuestros países, de nuestras economías, de nuestro modelo social, quizás de la democracia tal como la conocemos.

lunes, 19 de enero de 2009

Carlos Slim, al rescate de The New York Times

Uno de los diarios más importantes del mundo tiene una deuda que supera los 400 millones de dólares y apelaría al magnate mexicano para evitar la quiebra, luego de que se hubiera contactado con la editorial

La editorial norteamericana New York Times Co está en negociaciones con el millonario mexicano Carlos Slim para recibir una inversión millonaria.

Las negociaciones con Slim continúan y la editorial podría darle acciones preferenciales, sin derecho a voto y con dividendos anuales, al multimillonario mexicano. La junta directiva de la compañía está preparando una reunión especial para esta semana debido a la posible inversión de Slim.

La entrada de nuevo capital daría un respiro al grupo editorial, el tercero en los Estados Unidos, editor de otras prestigiosas publicaciones como International Herald Tribune y Boston Globe.

En las últimas semanas se debieron realizar recortes de plantilla, tuvieron que reducir los dividendos a los accionista y vender espacios publicitarios en la portada. Esta última cuestión marcó un antes y un después en la política comercial y editorial del medio.

El principal problema del grupo es una línea de crédito de 400 millones de dólares que vence en mayo y cuyo pago se está complicando por la caída de las ventas. A principios de diciembre, se supo que el grupo incluso podría hipotecar su sede central en Manhattan con objeto de obtener nueva financiación.

A la vez, buscan comprador para su participación del 17,5% en el equipo de béisbol Boston Red Sox, valorada en algo más de 150 millones de dólares.

domingo, 18 de enero de 2009

México actuó rápido ante crisis: Cepal

La secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), Alicia Bárcena, consideró que México se mueve en un optimismo moderado y de forma'rápida para afrontar la actual crisis económica internacional.

En entrevista, la economista resaltó algunos de los principales aspectos que México ha expuesto en su estrategia contra el impacto de la crisis.

Reconoció que sus principales efectos se deben a su fuerte interrelación económica con Estados Unidos.

Bárcena, que participó esta semana en la Tribuna Iberoamericana en la Casa de América en Madrid, expuso: "México ha dado respuesta rápida e interesante a la crisis. Creo que ha adoptado medidas rápidas, y por lo tanto creo que esto ayuda mucho".

Explicó que el impacto principal proviene de que las exportaciones mexicanas van a países con recesión, como Estados Unidos y Europa, mientras que las remesas continúan en descenso, lo mismo que la actividad turística.

Como elemento positivo, remarcó que es el país con la menor inflación de la región, con menor crecimiento pero con disciplina fiscal y monetaria que es lo que le da espacio actual para poder desarrollarse.

Indicó que de las medidas anticrisis de México destacan los recortes importantes en deuda pública, las líneas adicionales de financiamiento de corto plazo para la banca y la autorización a los bancos para llevar liquidez a sus propios fondos de inversión.

Vía: exonline.com

viernes, 16 de enero de 2009

Más desempleo y menos crecimiento

o advirtió Enrique Iglesias, secretario general iberoamericano, nada más comenzar el II Foro Europa-América Latina-EE UU, ayer en Madrid: "Si este debate se hubiese celebrado hace unos meses, el enfoque podría haber sido otro; ahora es imposible no hablar de la crisis financiera". Tampoco de las expectativas generadas por el aún presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, dos temas que parecen estar relacionados para muchos, dando por hecho que el futuro líder del país donde se generó el actual tsunami económico será quien logre salvar la economía mundial.

De la omnipresente crisis, a la que además de financiera Iglesias calificó de "crisis de confianza", hablaron durante más de tres horas los economistas, ex mandatarios y expertos reunidos en Madrid por la Secretaría General Iberoamericana (Segib), el Real Instituto Elcano y el grupo Inter-American Dialogue. La mayor parte de las intervenciones se centraron en analizar, nuevamente, la magnitud de las consecuencias. Unas secuelas que cuesta calibrar debido a la situación "inaudita", a la que se refirió, ente otros, el ex presidente chileno Ricardo Lagos.

El ex presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso recordó cómo se sabía de la llegada de esta crisis pero nadie quería verla. Para ilustrarlo comentó una reunión de Citigroup a la que asistió en mayo de 2007 y en la que se dijo que "no había nubes en el cielo" de la economía. "Esta crisis es imposible que se parezca a ninguna otra por el simple hecho de que nunca antes había habido tanta globalización", recalcó Cardoso.

A pesar del optimismo con el que se afrontaba en un primer momento, cuando parecía que América Latina estaba vacunada contra la crisis financiera surgida en Estados Unidos, nadie duda de que ya 2009 va a ser un año de ajustes duros para las distintas economías de la región, salvo para Chile, como destacaron varios de los intervinientes, ya que durante estos años de bonanza ha sabido administrar sus ganancias.

Aumento del desempleo

El impacto de la crisis golpeará especialmente con un aumento del desempleo, que si bien no alcanzará el 11% de 2003, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) estima que superará el 7,8% con el que se cerró 2008.

La secretaria ejecutiva del organismo, Alicia Bárcena, aseguró que el desempleo podría alcanzar el 8,3%. Además, situó el crecimiento de la región en el 1,9% del producto interior bruto (PIB), un recorte considerable en comparación con las cifras cercanas al 9% de los últimos años.

Varias de las intervenciones recalcaron la importancia de las medidas que se vayan a adoptar de ahora en adelante, puesto que muchas de las pérdidas no serán recuperables, y advirtieron a los gobiernos de la necesidad de cuidar los logros políticos y sociales alcanzados durante el último lustro. "Hay un remanente en la cultura política de América Latina de aceptar que el Gobierno se pueda extralimitar en sus funciones", alertó Juan Pablo Corlazzoli, del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). "Debemos vigilar que los gobiernos no erosionen la democracia con la excusa de hacer frente a la crisis", añadió.

Frente al argumento generalizado de que la culpa de la crisis es de Estados Unidos, algo que pocos dudan, hubo quien, como el profesor Carlos Malamud, investigador principal del área de América Latina del Real Instituto Elcano, planteó la posibilidad de que, además, algunos mandatarios latinoamericanos estén pecando de irresponsabilidad. "No puede ser que Cristina Fernández hable del efecto jazz; Lula de que el tsunami económico será una olita en Brasil o de que Chávez diga que la crisis no va a afectar a Venezuela".

Malamud remarcó la necesidad de que México y Brasil se coordinen de forma activa. "Si no asumen ese liderazgo, me temo que todos los esfuerzos aislados que se están produciendo, algunos de ellos bien orientados, van a servir de poco".

Vía: elpaís.com

martes, 13 de enero de 2009

General Motors quiere más dinero

DETROIT.- El gerente de operaciones de General Motors (GM) dijo que el fabricante automotriz ha expuesto un panorama bastante sombrío sobre su situación al Congreso, por lo cual necesitaría una mayor cantidad de dinero que los 13 mil 400 millones que le adjudicó el Departamento del Tesoro.

Sin embargo, Fritz Henderson no dio detalles si GM requerirá los 18 mil millones de dólares en préstamos del gobierno que le solicitó al Congreso en diciembre.

En declaraciones a la prensa durante la Exposición Internacional del Automóvil en Detroit, Henderson dijo que se siente confiado de que GM negociará concesiones del Sindicato de la Industria Automotriz.

GM, Chrysler y el sindicato han hablado sobre reducciones de costos laborales y otras concesiones incluidas entre las condiciones del préstamo del gobierno. Las empresas tienen plazo hasta el 17 de febrero para modificar sus contratos laborales actuales, que los dejarían al mismo nivel que los empleados de las plantas de automóviles extranjeros en Estados Unidos.

El presidente del sindicato automotriz, Ron Gettelfinger, dijo que solicitarán al gobierno del presidente electo Barack Obama a fin de que elimine los injustos requisitos impuestos a los préstamos del gobierno que les obligan a hacer concesiones laborales.

Mientras, el presidente de General Motors, Rick Wagoner, anunció que la empresa establecerá en Estados Unidos la primera planta de producción de baterías para autos.

Wagoner también reveló que LG Chem ha sido elegida para facilitar las células de litio-ion que se producirán en la planta y que forman el núcleo del nuevo Chevrolet Volt, el vehículo eléctrico de GM que el fabricante estadunidense quiere empezar a vender en Norteamérica el próximo año.

La planta estará en Michigan e iniciará la producción en 2010.

Vía: exonline.com